
Desde aquí arriba todo es difuso. No. Mejor aún, desde aquí arriba todo está difuminado, como esos dibujos al carbón a los que se les pasa un algodón para conseguir un efecto de "barrido por el viento"... Es verdad, cuando uno se sube aquí todo lo demás pasa a un segundo plano, pasa a estar al otro lado del telón. Entonces es cuando miramos hacia abajo, hacia la platea, y sentimos miedo. Miedo de que no haya nadie allí, de no recibir ninguna respuesta. Miedo a estar solos.
Aunque todos sabemos que eso no es así. Sabemos que en ese inmenso charco negro hay gente, vemos luces que se encienden y se apagan, pequeños parpadeos, esbozos de sonrisas....al otro lado del telón.


